Por qué una marca necesita su propio banco de imágenes
Depender de imágenes genéricas hace que la marca se parezca a la competencia. Fotografía, vídeo y motion como patrimonio de marca.

Las imágenes son lo primero que la gente ve de una marca y a menudo son lo que menos se trabaja. Recurrir a un banco de imágenes genérico es cómodo, pero esas fotografías también las usan otras empresas, y eso hace que la marca se parezca demasiado a la de al lado.
Un banco de imágenes propio
Consiste en producir una librería de fotografía y vídeo de la marca, coherente entre sí y lista para todos los canales. Requiere una inversión inicial de planificación, pero el material se puede reutilizar en muchos canales.

Cómo plantearlo
Un orden razonable:
- Inventario de lo que ya existe y de qué se puede aprovechar.
- Lista de necesidades por canal: web, redes, prensa, presentaciones.
- Guion de planos: retratos, entorno, detalle, producto, acciones.
- Formatos horizontal y vertical desde el principio.
- Revisar las autorizaciones necesarias según el uso previsto (personas, lugares, música, colaboradores).
- Una manera de nombrar y ordenar los archivos para que todos los encuentren.
Vídeo y movimiento: elegir por objetivo
Un vídeo corporativo explica quién eres, qué haces y por qué importa. Un spot busca ser recordado. Una pieza de motion graphics explica un concepto complejo en pocos segundos. Son formatos distintos; se eligen por lo que se quiere conseguir, no por moda.
De la idea a la postproducción
Una producción empieza mucho antes del día de rodaje: idea, dirección de arte, planificación y guion. La postproducción cierra el resultado. Cuidar cada paso hace que las imágenes respiren la identidad de la marca.
Para empezar
Mira tus imágenes actuales y pregúntate: ¿cuáles podría usar cualquier otra empresa de tu sector? Esas son las primeras que conviene sustituir.
En Hommu trabajamos marca, digital y tecnología desde una misma mesa. Si queréis hablar de ello, podéis escribirnos.